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08/10/2010. Agricultura
Asaja y Vélez suman esfuerzos para combatir los robos

“Si se roba es porque la mercancía robada se vende”. Así de claro lo han expuesto los representes de Asaja Málaga, Carlos Blázquez y Benjamín Faulí, al jefe de la Policía Local de Vélez- Málaga, José Andrés Montoya, y al Delegado de Seguridad Ciudadana, Juan Herrera, durante el transcurso de una reunión que se ha mantenido esta mañana en el Ayuntamiento veleño.

Y es que, la asociación agraria ha solicitado en reiteradas ocasiones a las distintas fuerzas de seguridad que intensifiquen los esfuerzos para combatir los robos en el campo, una lacra que los agricultores y ganaderos de toda la provincia padecen desde hace un par de años y que se acrecienta de manera alarmante. Hace tan solo unos días, Asaja Málaga mantuvo una reunión con el subdelegado del Gobierno, Hilario López Luna; y el coronel de la Guardia Civil, José Sánchez; y ahora ha iniciado una ronda de contactos para solicitar a los distintos ayuntamientos ayuda en el control y vigilancia de los mercadillos y alhóndigas de Málaga que operan en cada zona.

El Ayuntamiento de Vélez- Málaga se ha hecho eco de esta necesidad y ha asegurado a los representantes de los agricultores que harán todo lo que esté en el ámbito de sus competencias para frenar la circulación de la mercancía robada. Vigilar el campo es una tarea harto complicada, pero no tanto los accesos a puntos conflictivos y lugares en los que se mueve dicha mercancía.

Hay que tener en cuenta que Vélez-Málaga es una zona muy agrícola, en la que se cultivan productos con muy buena salida y precio en los mercados negros. Así, el aguacate y el mango se han convertido en botines más que golosos para los ladrones del campo, quienes se hacen cada año con miles y miles de kilos. Y ahora se inicia la cosecha de otro producto muy codiciado también como es la alcachofa: “Es un producto especialmente atacado dado los altos precios que puede alcanzar y por la rapidez en la recolección de importantes cantidades”, matiza Faulí.

Parece que los cacos de Málaga han aprendido a la perfección el calendario agrícola de la provincia. Ese calendario es el que los representantes de Asaja Málaga han trasladado a las autoridades para que persigan con más eficacia a las cuadrillas que hasta ahora se inmiscuyen en propiedades privadas con total impunidad.

Asaja Málaga agradece a los representantes del Consistorio veleño el interés que han demostrado por atajar cuanto antes esta situación de indefensión que padecen nuestros productores. De hecho, han comentado que propiciarán una reunión con la Policía Nacional y la Guardia Civil con el fin de actuar de la manera más rápida y eficaz posible ante el inicio de las próximas campañas.

27/09/2010. Agricultura,Ganadería
Asaja Málaga pide más protección para el campo

Desde hace varios años se ha acrecentado, cuantitativa y cualitativamente, la comisión de hurtos y robos en el medio rural, pero en los últimos meses la situación está alcanzando una intensidad y una gravedad hasta ahora desconocidas. La gran alarma social que esto está provocando entre los habitantes de las zonas rurales y el quebranto económico, en algunos casos irreversible, que ocasiona en las explotaciones agrícolas y ganaderas, hacen necesario el endurecimiento de las sanciones contempladas en el Código Penal tanto para el ladrón como para el comprador de los efectos robados.

De las tradicionales sustracciones de productos agrícolas y de cosechas se ha pasado a prácticas delictivas consistentes en asaltar fincas cercadas, casas de campo, y apoderarse de cables de cobre, tuberías y motores de riego, transformadores, equipos halógenos, maquinaria agrícola de toda índole –pesada y no pesada-, gasóleo y todo tipo de enseres que se hallan en las explotaciones agrarias.

Este verano, los ladrones se han cebado con la cosecha de mango, un producto que se vende a buen precio en el mercado negro, y con los sistemas de regadíos. Y los olivareros de Málaga, ahora que ha comenzado la campaña de la aceituna, temen que se sucedan los robos nuevamente como en años anteriores. Las constantes denuncias que los agricultores y ganaderos están notificando en las oficinas de Asaja Málaga ha llevado a sus representantes a solicitar, una vez más, una reunión con el subdelegado del Gobierno, Hilario López Luna, para pedir una protección real para el campo malagueño. En la reunión también ha estado presente el coronel jefe de la Comandancia de la Guardia Civil, José Sánchez Jiménez.

Asaja Málaga ha hecho hincapié en la necesidad de ejercer un mayor control administrativo y policial de quienes compran los objetos o efectos sustraídos, incidiendo en la persecución penal de estos sujetos y empresas, que cometen el delito de receptación. En definitiva, si se roban productos de las explotaciones agrarias es porque hay alguien que los compra.

Hay que tener en cuenta que, además de los importantes perjuicios económicos que tales conductas suponen, ya que en muchos casos imposibilitan el desarrollo normal de las labores agrícolas habituales, se está generando una enorme sensación de inseguridad e indefensión en el campo.

Desde Asaja Málaga consideramos necesario un endurecimiento del régimen punitivo establecido en el Código Penal respecto de estas sustracciones efectuadas en el campo. Se perdió una gran ocasión para hacerlo el pasado mes de junio, cuando se aprobó la última reforma del Código Penal, donde Asaja Nacional planteó la posibilidad de considerar como delito de hurto las sustracciones de productos o bienes en explotaciones agrícolas o ganaderas, cuando el valor de los mismos exceda de 100 euros en lugar de 400, como sucede actualmente. La sanción al delincuente como autor de una simple falta de hurto es, a todas luces, insuficiente, sobre todo si tenemos en cuenta que, dado el bajo precio de los productos agrarios, para superar los 400 euros la apropiación ha de ser muy cuantiosa.

Ahora bien, resulta absolutamente necesaria la adopción urgente de otras medidas para combatir la escalada de hurtos y robos en el campo, como una mayor presencia de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado en las zonas rurales afectadas, con planes específicos de investigación y prevención de este tipo de delitos.

Como de momento estas dotaciones resultan insuficientes, Asaja Málaga ha pedido al subdelegado autorización para que los agricultores y ganaderos malagueños establezcan sus propios servicios de vigilancia privada.

Al finalizar la reunión, Carlos Blázquez, secretario general de la asociación, ha agradecido a la Subdelegación del Gobierno que atienda una de las peticiones que reiteradamente ha solicitado Asaja. Así, el Seprona (Servicio de Protección d el a Naturaleza) apoyará al resto de cuerpos en la vigilancia contra los robos, al menos, durante estos meses en los que la actividad en el campo malagueño es incesante.


20/09/2010. Agricultura,Olivar
Comienza la recogida de la aceituna de mesa

Hoy comienza en nuestra provincia una de las campañas más tradicionales del campo malagueño, donde la tecnología y la modernización aún no han llegado a un proceso que continúa haciéndose de forma absolutamente artesanal para proteger al máximo el fruto. Arranca así la aceituna de mesa, coloquialmente conocida como el verdeo.

Según las primeras estimaciones sondeadas por técnicos de Asaja Málaga, el verdeo 2010/2011 se inicia con unas perspectivas de calidad y calibre del fruto muy buenas. Las continuas lluvias caídas a lo largo del pasado otoño e invierno han hecho que las aceitunas luzcan este año en los olivos exquisitas y gruesas, aptas para su consumo en la mesa. Se prevé así, según manifiesta el técnico de Asaja en Antequera, Baldomero Bellido, una cosecha que oscilará entre los 45 y 50 millones de kilos de aceituna. Ahora hay que desear que las precipitaciones que caigan durante la campaña -que se prolongará aproximadamente durante los próximos cuarenta días- sean suaves.”Solo nos queda pedir que no haya tormentas que dañen el fruto porque los olivareros están iniciando la campaña con buen ánimo”, comenta Bellido.

A las buenas circunstancias climatológicas que han favorecido el engorde del fruto y el adelanto de la cosecha hay que sumar este año otro dato positivo: se parte de un stock inferior al de años pasados, lo que puede significar un buen comienzo de campaña en cuanto a precio se refiere, ya se sabe, a menor cantidad, más precio. “El año pasado hubo peor calidad, peor tamaño y peor precio. Este año la calidad es muy superior y el tamaño también. Ojalá los precios vayan acorde con estas características”, apunta el técnico de la asociación agraria, quien ofrecerá el próximo día 30 de septiembre una charla en el Hotel Finca Eslava de Antequera, a las siete de la tarde, para informar a los olivareros de Málaga cómo está la situación a nivel nacional para que decidan el destino de la aceituna que recojan: mesa o molino.

Y es que, la aceituna que predomina en Málaga es de la variedad Hojiblanca. Este tipo de fruto tiene una doble aptitud, es decir, sirve tanto para su consumo en mesa como para ser molida en la almazara. El precio que el agricultor reciba por este fruto será el que marque el destino final de la aceituna. Si el precio es bajo, el olivarero decidirá destinarla a molino, ya que los costes descienden al ser inferior el tiempo de recolección. En cambio, la aceituna para mesa hay que tratarla con mayor mimo para que llegue al comensal en el mejor estado posible.

Otra buena noticia para el verdeo la marcan las estadísticas de consumo. Según Baldomero Bellido, aunque el consumo nacional se mantiene, los países extranjeros se están habituando a este producto, hasta tal punto que en la actualidad “España ya exporta más que consume”.

Asaja Málaga espera que este comienzo optimista de campaña no se vea empeñado por los continuos asaltos que padecen nuestros olivareros. Los robos aumentan cada día, los ladrones van rotando por las distintas campañas y si estas semanas atrás han hecho estragos en las cosechas de mango, en la Axarquía, los productores de la comarca norte temen ahora por la aceituna. Así, la asociación agraria ha vuelto a solicitar al subdelegado del Gobierno, Hilario López Luna, una nueva reunión en la que expondrá una vez más la situación de extrema indefensión que padecen los agricultores malagueños.

09/09/2010. Agricultura,Subtropicales
Mango: excelentes perspectivas de calidad y precio

Con septiembre regresa la plena actividad al campo malagueño. Si hace un par de semanas que los viticultores comenzaron a cortar la uva con el ánimo crecido por las buenas perspectivas de cosecha que se avecinan, ahora son los agricultores de la Axarquía los que se han puesto manos a la obra para comenzar a recoger las variedades más tempranas de mango. Y también comparten ese buen ánimo. Y es que, según comenta Benjamín Faulí, técnico de Frutas y Hortalizas de Asaja Málaga, la recién inaugurada campaña arranca con unas perspectivas más que halagüeñas tanto en calidad del fruto como en precio, un par de factores que no coinciden fácilmente en el mundo agrario. Sin embargo, en esta ocasión parece que se han aliado para favorecer el desarrollo de unas de las campañas más rentables que se conocen en nuestro campo.

Las 2.800 hectáreas de este fruto tropical que se encuentran en nuestra provincia, fundamentalmente en la zona este, producirán este año alrededor de 11.000 toneladas de mangos, “siempre que la campaña discurra con la normalidad que esperan y desean los agricultores”, apostilla Faulí.

Los primeros mangos que se han recolectado son de la variedad Tommy Atkins y el precio, uno de los principales caballos de batalla de todos los cultivos del campo malagueño, se mantiene en cifras estables: un kilo de mangos ronda, según la variedad, entre 1 y 1,40 euros.

Sombra y luces de la campaña

Y otra buena noticia para esta campaña. Si el año pasado Asaja Málaga denunció en reiteradas ocasiones que los mangos que se vendían en los principales supermercados de la provincia procedían de Brasil, técnicos de la asociación agraria han podido comprobar que este año resulta mucho más fácil adquirir producto autóctono en los lineales. “Este es un hecho fundamental y muy positivo, tanto para nuestros agricultores como para los consumidores, que pueden disfrutar de todos los beneficios de la fruta recién cogida y exenta de largos viajes”, asevera Faulí al tiempo que se felicita por el aumento del consumo, tanto regional, como nacional y europeo.

La nota más amarga de esta campaña vuelven a protagonizarla los constantes robos en el campo. Hace apenas diez días que los agricultores comenzaron a recoger el fruto y ya son muchos los que han llamado a la oficina de Asaja Málaga para denunciar el robo de miles y miles de piezas. Como es habitual, recogen el fruto en verde, sin dejarlo madurar, para venderlo posteriormente en el mercado negro. “El perjuicio económico que estos asaltos conllevan es enorme, pero también lo es el daño a la imagen que están provocando en un producto de gran calidad como es el mango”, añade Benjamín Faulí.

Muchos de los socios de Asaja Málaga relatan que han de hacer guardia en sus explotaciones para vigilar estos frutos tan codiciados y aseguran que el temor a que los ladrones arranquen a destajo los mangos podría precipitar el desarrollo normal de una campaña que ha comenzado con datos esperanzadores. Tan solo ha habido que lamentar daños puntuales por las últimas olas de calor sufridas el pasado agosto. En este sentido, Benjamín Faulí, explica que ASAJA Málaga mantuvo una reunión en julio con representantes de Agroseguro y Enesa para, entre otros asuntos, solicitar que el seguro de mango incluya también los daños provocados por los golpes de calor como los ocasionados estos días atrás.

15/07/2010. Agricultura,Subtropicales
Más protección ante el inicio de la campaña de mango

La oficina de Asaja Málaga en Vélez ha vuelto a recibir hoy la denuncia de varios agricultores que han sufrido nuevos asaltos. Como la campaña del producto estrella de la comarca axárquica, el aguacate, ha finalizado, los ladrones se están cebando ahora con las casas de aperos y motores ubicadas en las explotaciones. Así, Benjamín Faulí ha recogido esta mañana varias denuncias. En algunas, los daños se elevan hasta los 6.000 euros. “Cualquier cosa que haya en el campo es “robable”. Los ladrones andan sin miramientos, recogiendo todo aquello que encuentran a su paso y provocando enormes destrozos”, lamenta el técnico de la asociación agraria.

Tras la oleada de robos que se produjo mientras el campo malagueño se volcaba en la semifinal del Mundial -España-Alemania-, anoche los cacos volvieron con descaro a la Vega de Vélez y se llevaron gasoil, herbicidas, cables, desbrozadoras, motosierras, entre otros muchos artículos de trabajo.

Asaja Málaga lleva más de un año solicitando encarecidamente a las administraciones competentes que se extremen las medidas de seguridad en las zonas agrícolas y ganaderas de la provincia, que llevan ya demasiado tiempo soportando la intrusión de ladrones. Y ahora, de nuevo, quiere demandarlo con más ahínco si cabe, ya que Asaja Málaga cree que los asaltos en la Axarquía se multiplicarán las próximas semanas si no se pone remedio: en apenas un mes comenzará la campaña de mango, otro producto tropical con enorme salida en el mercado negro. “El mango será un nuevo acicate para los ladrones”, sostiene preocupado Faulí.

Los robos de mango, como ya ha ocurrido en años anteriores, dañan profundamente el arranque de campaña y deterioran la imagen de un producto que tiene precio y que se abre poco a poco hueco en el mercado. Y es que, los ladrones, claro está, no miran los índices de maduración del fruto. Lo arrancan en verde y los introducen en los hogares, con lo cuál, el consumidor no logra saborear el producto en condiciones óptimas de consumo, lo que a su vez provoca que se mermen sus ganas de seguir consumiendo. “Tenemos que proteger este sector. Los tropicales son un pilar esencial de la actividad agrícola de Málaga y un potente motor económico de la Axarquía. Esperamos que la Administración sea consciente de lo que esto supone y proteja con más esmero a los agricultores y ganaderos de nuestra provincia”, sostiene Benjamín Faulí.


18/06/2010. Agricultura,Frutas y hortalizas
Nuevos robos en el campo malagueño: esta vez, cerezas

Los ladrones de la provincia han aprendido a la perfección el calendario de cosechas de Málaga. Cuando un cultivo se encuentra en pleno apogeo, allá van los cacos a limpiar los árboles hábilmente para malvender la mercancía en el mercado negro.

Las últimas quejas que ha recibido Asaja Málaga proceden de Alfarnate, una localidad de la comarca norte en la que los agricultores se dedican, entre otros, al cultivo de la cereza. Este año, comentan muchos de ellos, la tranquilidad se ha visto interrumpida por los constantes robos que están padeciendo. “Estamos constantemente dando vueltas, las cerezas hay que cogerlas en su punto óptimo para que resulten sabrosas, pero la situación está siendo tremenda, porque si esperamos a que maduren vemos que cuando vamos a recogerlas ya no queda ni una”, coinciden en denunciar varios agricultores.

Asimismo, muchos aseguran haber perdido la confianza en la fuerzas de seguridad y por más que los técnicos de Asaja Málaga les recomiendan que realicen las denuncias correspondientes, los productores creen que éstas se convierten en papel mojado y que no merece la pena perder tiempo en ellas. Así las cosas, la asociación agraria se ve en la obligación de solicitar una vez más que se incremente la vigilancia en el campo malagueño, de norte a sur, de este a oeste. Cualquier cultivo, de cualquier comarca, es un botín preciado.

2.000 horas de frío

El cerezo se introdujo en Alfarnate, según explica el técnico de Frutas y Hortalizas de Asaja Málaga, Benjamín Faulí, a principios de los años 90, cuando los propietarios de un vivero de Granada visitaron la localidad y comprobaron la productividad de este fruto. Entonces, varios agricultores de la zona se animaron a sustituir el trigo y las legumbres por cerezos. Poco a poco se fueron uniendo otros productores al ver la rentabilidad de este cultivo. Y es que, sus 925 metros de altura sobre el nivel del mar y sus 2.000 horas de frío al año hacen de Alfarnate un municipio óptimo para esta actividad agrícola.

En cuanto a las variedades, los agricultores que se dedican a este cultivo en el municipio disponen de unos seis tipos diferentes. Todas ellas son de origen canadiense y francés y se caracterizan por su calibre, su calidad y su exquisito sabor dulce.

En Alfarnate se producen anualmente entre 150.000 y 200.000 kilos de cerezas. Gran parte de la producción, comenta Faulí, se comercializa por los cauces habituales y otra se vende directamente a los visitantes que se acercan hasta la localidad durante los fines de semana.

07/06/2010. Agricultura,Ganadería
Oleada de robos de chatarra en el campo malagueño

Si el fuerte temporal que azotó nuestra provincia durante buena parte del invierno se convirtió en uno de los mejores aliados de los ladrones que merodean sin descanso por el campo, ahora es el calor el que desempeña el rol de tapadera. Así lo está constatando Asaja Málaga, que continúa recibiendo un sinfín de llamadas de socios, víctimas de nuevas sacudidas.

“Si las lluvias dejaron impracticables los caminos, ahora son las altas temperaturas las que están haciendo que el campo se quede prácticamente desierto durante las horas centrales del día. Y esos horas son las que, precisamente, están aprovechando los ladrones para llevarse todo lo que encuentran a su paso. La verdad es que llevamos dos años de robos ininterrumpidos”, asevera Carlos Blázquez, secretario general de la Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores.

Meses atrás, los ladrones se hicieron con importantes botines de aceitunas, hasta el punto de que más de una cooperativa malagueña tuvo que poner en marcha un sistema de guardería privada que velase por sus frutos. La comarca de la Axarquía también sufrió una tremenda oleada de robos de aguacates, un fruto tropical con buena cotización.

Ahora, la campaña de aceituna ha terminado y la de aguacate está a punto de hacerlo. Pero da igual. Los ladrones continúan asaltando sin miramientos todas las comarcas de nuestra provincia. La chatarra se ha convertido en su nuevo objetivo. Y para lograrla, causan graves destrozos que luego no se ven, ni mucho menos, recompensado en el mercado negro. “El otro día llamó un socio al que le reventaron las puertas; rompieron todo lo que encontraron al paso, destrozaron los sanitarios y al final se llevaron un par de grifos”, relata Blázquez al tiempo que asegura que testimonios como éste se cuentan por decenas todas las semanas.

Todos estos robos se suman a los que se han perpetrado a lo largo de todo el año: los cacos se han llevado maquinaria agrícola, aperos de labranza, transformadores, han roto costosos sistemas de riego para sacar cobre…

Y ahora son muchos son los que han llamado para avisar que están rompiendo las puertas metálicas, los marcos de las ventanas… todo aquello que sea convertible en chatarra. Asaja Málaga, ante estos testimonios, lo primero que recomienda es que se cursen las denuncias pertinentes, pero la respuesta de los agredidos es unánime: ¿para qué?

Ante esta situación, la asociación agraria no tiene más remedio que solicitar de nuevo más vigilancia para el campo malagueño, que además de hacer frente a la crisis de precios que mantiene en jaque a los productores de todos los sectores, ha convivir con esta lacra que parece no tener fin.

22/04/2010. Agricultura
Asaja Málaga confía en que se endurezcan las penas por robos en el campo

La Asociación Agraria de Jóvenes Agricultores (ASAJA) de Málaga confía en que, efectivamente, se endurezcan las penas por los robos cometidos en el campo. La asociación ha recibido con agrado la noticia de que el próximo miércoles se debata en el Congreso sobre la reforma del Código Penal, que pretende endurecer las penas sobre las faltas por hurto, entre otras cuestiones. Como se sabe, hasta ahora, cuando lo robado no supera los 400 euros, la reprimenda resulta casi inexistente.

La revisión de esta cuestión resulta de gran importancia para el campo malagueño. Tal y como señala Carlos Blázquez, secretario general de ASAJA Málaga, la reforma, en caso de producirse, podría tener una repercusión directa e importantísima “en un sector como el nuestro, el agrícola y ganadero, que vive constantemente amenazado por ladrones que conocen al dedillo el Código Penal y que saben hasta dónde pueden llenarse los bolsillos para salir impunes en caso de se sean detenidos por la Policía”.

Además, se da la circunstancia de que como los precios de los productos del campo están por los suelos, los ladrones pueden hacerse con kilos y kilos de frutos, botines verdaderamente abultados, sin que esa apropiación de lo ajeno resulte castigada.

Asaja Málaga valora de forma muy positiva que la reincidencia en este tipo de faltas pueda ser castigada con penas de prisión, aunque los delincuentes deban cumplir estas durante los fines de semana y días festivos. Asaja Málaga espera que la medida no se dilate, de forma que se ponga en marcha cuanto antes a fin de que merme la tremenda oleada de robos que mantiene en jaque a nuestros productores desde hace ya demasiado tiempo.

15/04/2010. Agricultura,Olivar
Balance de la campaña de aceite de oliva

Las incesantes lluvias de este invierno han venido acompañadas de grandes dosis de incertidumbres. Los campos anegados, las cosechas retrasadas y el ánimo empapado. Los agricultores no lo han tenido fácil: deseaban agua, pero nuestros campos están poco acostumbrados a recibir tanta de golpe. Málaga es una tierra de contrastes.

Ahora que orea, los agricultores pueden hacer un balance más preciso. Asaja Málaga ha comenzado a recopilar datos reales entre las almazaras de la provincia. A finales de marzo, éstas arrojaron una cifra récord de producción, 71.000 toneladas de aceite. Y aún falta por recoger aceite en la parte noreste de la comarca norte, por lo que las previsiones apuntan a que se superarán, según el técnico de Olivar de Asaja Baldomero Bellido, las 73.000 toneladas de aceite en Málaga. Y eso que las previsiones más optimistas apuntaban a que las 125.000 hectáreas de olivar que hay en la provincia de Málaga dejarían entre 65.000 y 70.000 toneladas de aceite de oliva.

El dato resulta llamativo, sobre todo si se tiene en cuenta que el año pasado Málaga generó 43.000 toneladas de aceite. El incremento de la producción es, por tanto, del 70%. Pero, por desgracia, los precios no ha experimentado un incremento similar, más bien todo lo contrario: recoger la aceituna ha resultado mucho más costoso y el precio se ha derrumbado a final de la campaña.

Una campaña lenta, complicada y costosa

La campaña de aceite de oliva 2009-2010 pasará a los anales de la historia por ser una de las más lluviosas que se recuerdan. El 18 de diciembre los agricultores recibieron las primeras gotas agradecidos. Tres meses después se encontraban un poco hastiados y con la faena paralizada. De hecho, es llamativo la cantidad de aceite que ha llegado durante el mes de marzo a las almazaras malagueñas.

El aceite entregado a principios de campaña, resalta Bellido, ha sido de una calidad excelente. En cambio, el que se ha ido extrayendo más tarde ha visto mermada su calidad. Los olivareros, tras el temporal, estimaron que perderían aproximadamente un 20% de la cosecha. Al final resulta que se ha podido recoger más aceituna de la prevista, pero ésta, tirada por el suelo, se ha resentido. “La recolección ha sido muy costosa, muy lenta, y todos estos costes añadidos no han repercutido en el precio final”, comenta Bellido.

De hecho, los primero aceites se pagaron a 2,20 €/kg, rozando la rentabilidad. Los últimos, de peor calidad, a 1,70 €/kg.

Así las cosas, Asaja Málaga se ha sumado a la petición de los distintos sectores que reclaman la puesta en marcha del almacenamiento privado como último recurso para salvar las cuentas de los agricultores. Aunque la medida tampoco es que sea la panacea, la asociación agraria no entiende cómo nuestro Gobierno no apoya claramente esta postura: “El pasado 25 de marzo, el secretario de Estado del Medio Rural, Josep Puxeu, dijo en el Senado que el sistema de almacenamiento no es solución a la bajada de precios y argumentó que hay que pensar en medidas de futuro. Claro que nuestra preocupación es el futuro, pero resulta que hasta ahora tampoco hay nada planteado. Nuestra inminente responsabilidad es resolver el actual problema de precios”, relata el técnico de Asaja Málaga.

En cuanto al aumento de la producción, Bellido comenta que éste se explica básicamente por dos razones. La primera de ellas va unida a una de las características del olivar, la vecería, es decir, un año va cargado de frutos y otro descansa. Y la segunda de las causas también tiene que ver con la naturaleza: los árboles han pasado de una sequía extrema a verse con el agua al cuello.

El aumento de la producción ha sido un hecho generalizado a nivel nacional, ya que se espera una cosecha de 1.330.000 toneladas de aceite.

Oleada alarmante de robos

Otra de las características que ha marcado esta campaña ha sido la presencia constante de cacos en las explotaciones olivareras de Málaga. Desde que se inició la campaña, Asaja Málaga ha recibido incontables denuncias de socios, alarmados por el gran incremento de robos de aceitunas. Lo sustraído se cuenta por miles. Los botines son cada vez más abultados.

Las lluvias han sido las perfectas aliadas de los ladrones. Con el campo impracticable, anegado y solitario, los asaltos se han extendido por todos los rincones de la geografía malagueña. La desesperación acumulada entre los agricultores es tal que más de una cooperativa ha decido poner en marcha un sistema de guardería para proteger la aceituna de sus socios. Otro coste más.

La asociación agraria ha solicitado en reiteradas ocasiones a las autoridades competentes que presten mayor atención a los robos en el medio rural, que se intensifiquen las medidas de vigilancia y que, sobre todo, se clausuren los puestos de venta ilegal.

24/03/2010. Agricultura,Subtropicales
Agradecimiento a las Fuerzas de Seguridad y a la Fiscalía

ASAJA Málaga agradece a las Fuerzas de Seguridad así como a la Fiscalía su implicación en la lucha contra la incesante oleada de robos en el campo malagueño. Y es que, el pasado 21 de marzo el periódico local Málaga Hoy publicó una noticia (que se adjunta en nuestra revista) con el siguiente título: “Piden cárcel para tres personas por intentar robar aguacates”. De ahí nuestro agradecimiento. En primer lugar, a las Fuerzas de Seguridad, por detener a los delincuentes. Y en segundo lugar, a la Fiscalía de Málaga por solicitar pena de prisión para los ladrones.

Si actuaciones como ésta fuesen la tónica general –claro está que no es así, ya que se ha publicado como un hecho noticioso- los ladrones se lo pensarían antes de robar en el campo. Lo cierto es que llevan más de año y medio asaltando sin miramientos las explotaciones de todos los rincones, haciéndose con botines cada vez más caudalosos y propinando importantes destrozos a su paso.

A los daños materiales, cada vez mayores, hay que añadir la situación de inseguridad que se ha ido expandiendo entre nuestros agricultores y ganaderos. Y mientras más crece la sensación de desamparo entre los productores, más confiados se muestran los ladrones: cada vez son más frecuentes las llamadas de nuestros socios alertando de nuevos asaltos. Y, en la mayoría de los casos, los propietarios relatan que hay muestras más que evidentes de que los cacos han parado a cenar en mitad de la faena. Para recuperar fuerzas se supone y seguir así infatigables con la tarea. Los restos de comida esparcidos por el terreno así lo acreditan.

En los atracos ya no hay prisas ni temor. Claro, es difícil que los pillen in fraganti. Y en el hipotético caso de que los atrapen, de poco sirve. Los ladrones salen impunes.

Es preciso acabar con esta práctica, endurecer las leyes y pedir, como la Fiscalía malagueña, penas de cárcel para los que atentan sin escrúpulos contra el negocio de otros. Aunque el negocio esté al aire libre. Las cosechas no son de aquél que pasa por allí. Tienen propietarios. A veces esta premisa se olvida y se castiga más el robo sobre el asfalto.


16/02/2010. Agricultura,Olivar,Ganadería
Llueve sobre mojado en el campo malagueño

Quién les iba a decir a los agricultores y ganaderos malagueños hace apenas dos meses que hoy estarían mirando al cielo temerosos de la cantidad de agua que pueden llegar a descargar las nubes sobre nuestra provincia. “Es un invierno como los de antes”, dicen los más mayores que se acercan a la oficina de ASAJA Málaga, que estos días anda rebosante, ya que con el exceso de precipitaciones no se puede faenar en el campo y nuestros productores aprovechan estos días para agilizar papeleos.

La situación ha dado un giro radical: el verano se instaló cómodamente, sin apenas dejar paso al otoño. Pero el invierno irrumpió con una fuerza poco usual. Y desde hace dos meses, no ha parado de llover. El agua, señala Carlos Blázquez, secretario general de ASAJA Málaga, es garantía de futuro, de eso no cabe duda. Pero, aunque suene extraño, los agricultores necesitan con urgencia una tregua. Es preciso que la tierra se oree y se retomen las faenas agrícolas para que esta agua no dé al traste con las cosechas que están pendientes.

Y es que, la campaña de la aceituna se está convirtiendo en una tarea inacabable. Desde mediados de diciembre, apenas se ha podido recoger diez días. No obstante, la situación varía según la zona. Según explica Baldomero Bellido, técnico de Olivar de la asociación, Málaga tiene dos zonas bien diferenciadas: la zona temprana -que agrupa a gran parte de Antequera, Alameda, Mollina, Almargen, Teba, entre otros municipios- ha resultado menos perjudicada, ya que el 90% de la cosecha ya se ha recogido. De la que queda, con esta agua sin descanso, mucha se habrá ido al suelo.

La situación es distinta en la zona situada más hacia el noreste de la provincia. En Archidona, Villanueva de Algaidas, Villanueva de Tapia, Cuevas de San Marcos, Cuevas Bajas, Villanueva del Trabuco, Villanueva del Rosario, entre otros, se ha recogido aproximadamente el 45% de la cosecha. “En estas zonas el perjuicio es mayor, ya que quedaba bastante más aceituna por recoger y ahora más de la mitad está en el suelo y resulta casi imposible la recolección de gran parte de ella”.

Roban la aceituna caída

Aunque aún es pronto para hacer valoraciones, se estima que se perderá el 15% de la cosecha de aceituna en Málaga. Pero además, los olivareros se encuentran con otros frentes abiertos: el precio del aceite no para de bajar –no llega ni a 1,95euros/Kg.- y las asociaciones solicitan que se active de nuevo el almacenamiento privado. Eso sí, piden que se ponga en marcha ya, antes de que sea demasiado tarde.

Y por si fuera poco, los productores ven cómo los ladrones campan a sus anchas en busca de aceitunas para robar. Con el temporal, el campo está más desierto y los cacos tienen vía libre para llevarse el botín. Si ayer ASAJA Málaga denunció el robo de más de 10.000 kilos de alcachofas, hoy ha tenido conocimiento de que los ladrones se están llevando miles de kilos de aceitunas que encuentran tirada en el suelo. El vandalismo en el campo se está convirtiendo en una lacra cada vez más pesada.

En cuanto al cultivo de la patata tardía de Antequera, aún queda más de la mitad de cosecha sin recoger. Paradójicamente, este cultivo goza ahora de buen precio, pero el terreno encharcado impide su recolección. “De hecho aún se tardarán días en poder sacarla, porque la patata necesita que la tierra esté seca para que no le quede pegado todo el barro”, comentan los técnicos.

Desembalse de agua

La situación en el Valle del Guadalhorce tampoco está siendo demasiado favorable últimamente. Los agricultores de la zona coinciden en señalar que aún es pronto para hacer balance de las posibles pérdidas. Lo cierto es que las intensas lluvias y la apertura de los pantanos han hecho que se aneguen numerosas explotaciones de la zona. En ese sentido, son muchos los productores que han criticado la decisión de la Administración de no haber aliviado los pantanos antes, teniendo en cuenta que las previsiones apuntaban grandes descargas de aguas. “Una vez más, no nos queda más remedio que pedir que se acometan las obras necesarias para que Málaga pueda acumular agua y no se vea obligada a tirarla como está ocurriendo a lo largo de este invierno”, apostilla Carlos Blázquez.

En la zona de la Axarquía, los árboles tropicales no están acostumbrados a tanta agua, pero resisten bien. Y en la comarca de Ronda, una vez más hay que hablar de grandes daños en infraestructuras. También hay cereal afectado y toneladas de tierra fértil perdida. En la otra cara de la moneda, están los alcornocales y las dehesas, que agradecen encarecidamente las precipitaciones.

En cuanto al ganado, las lluvias harán que la primavera sea rica en pasto. Pero mientras llega, los animales se alimentan de heno, con el coste añadido que este alimento tiene para el ganadero.

En cualquier caso, el común denominador de todas las comarcas de la provincia es el destrozo de los caminos rurales, las cárcavas, el arrastre de los arroyos y la necesidad de mantener las infraestructuras en un estado óptimo de conservación para evitar que cada vez que llueve lamentemos los perjuicios.


15/02/2010. Agricultura
Asaja Málaga denuncia el robo de más de 10.000 kilos de alcachofas en la última semana

La oleada de robos que asola el campo malagueño de forma intensa desde hace meses se ha recrudecido en los últimos días. Agricultores de la provincia han acudido a la oficina de ASAJA Málaga para relatar, con desesperación, como los ladrones se están haciendo los dueños del campo malagueño. “La cosa es seria”, coinciden en sentenciar.

Y es que, durante los últimos días los cacos han centrado su atención en un nuevo botín: las alcachofas. Este producto inició una campaña no muy buena, ya que la sequía que se instaló a primeros de otoño y las altas temperaturas de noviembre impidieron que esta verdura obtuviese su tamaño y sabor adecuado. Sin embargo, las lluvias casi ininterrumpidas que han bañado Málaga desde diciembre han dado un giro radical a la campaña. La alcachofa tiene ahora una calidad excelente y aunque el temporal se ha llevado el 50% del producto, el que queda, tiene un sabor exquisito y se vende bien. “Los ladrones saben muy bien qué robar, cuando la alcachofa no tenía precio nadie venía a robarla. Ahora se vende a unos dos euros aproximadamente y es cuando vienen a por ella”, comenta un agricultor que cultiva esta verdura en Alhaurín y Churriana y al que la semana pasada robaron unos 1.000 kilos.

Y no es un caso aislado. Según ha tenido conocimiento ASAJA Málaga, en apenas unos días se han robado unos 10.000 kilos de alcachofas. “Nuestros agricultores tienen una sensación de inseguridad tremenda”, comenta Benjamín Faulí, técnico de la asociación en la Axarquía.

En la provincia de Málaga, hay unas 800 hectáreas dedicadas al cultivo de alcachofa, que producen una media de 9.000 toneladas de esta verdura. Según el balance agrario de ASAJA Málaga, este cultivo dejó en 2009 unos ingresos de unos 7,5 millones de euros.

Cómo reconocer la mercancía robada

Francisco Miguel Torres Barrionuevo es uno de los agricultores afectados. Socio de la Cooperativa San Isidro Labrador de Churriana, cuenta que viaja a Tudela (Navarra) para comprar la planta de una de las variedades más exquisitas que existe, la blanquilla. Un deleite para el paladar, asegura. Después de mimar su cosecha y sortear climatologías adversas, ve con frustración cómo los ladrones se adentran en el campo por la noche y acaparan todas las verduras que caben en sus furgonetas: “El problema no sólo es lo que nos roban, sino lo que nos destrozan”, se lamenta.

La alcachofa es una verdura delicada que hay que recolectarla en su punto óptimo de maduración, ni antes, ni después. Si bien hay otros productos que los agricultores prefieren recoger algo verde para evitar los robos, en el caso de las alcachofas sólo queda arriesgarse. No obstante, Francisco Miguel Torres, lamenta que no se controle con suficiente ahínco la venta ilegal de estos productos, porque, según ha podido constatar, “los robos, curiosamente –apostilla cargado de ironía- siempre tienen lugar la noche antes de los mercadillos más importantes de Málaga”.

En cualquier caso, este agricultor recomienda a las personas que se dirijan a los puestos en busca de esta deliciosa verdura de temporada que no compren mercancía robada. ¿Pero cómo reconocerla? Según dice, basta con una ligera ojeada: “Las alcachofas robadas suelen estar degolladas o bien tienen el palo muy corto. Nosotros, los que nos dedicamos a su recolección, siempre le dejamos un palo de cuatro o cinco dedos de longitud”.

ASAJA Málaga apoya la teoría de este agricultor y anima a los consumidores a que hagan boicot a la mercancía robada, ya que como ha reiterado Carlos Blázquez, secretario general de la asociación, en numerosas ocasiones, si el producto robado no tuviera fácil salida, dejaría de robarse.

El caso de Torres Barrionuevo es uno de los muchos que se están produciendo por toda la geografía malagueña. Pero la mayoría de los agricultores consultados prefieren permanecer en el anonimato por temor a represalias. También resulta muy triste confirmar que muchos de ellos ya han decidido no perder ni un minuto más de su tiempo en acudir a las diferentes comisarías para presentar las correspondientes denuncias. “No vale para nada”, sentencian casi al unísono.

Así las cosas, muchos de ellos vigilan por las noches sus explotaciones, con el riesgo que eso conlleva; otros, contratan seguridad privada y, otros, simplemente tiran la toalla y abandonan la actividad.

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