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18/02/2020.
Asaja Málaga destaca la importancia de la aplicación de las nuevas tecnologías al olivar

La organización presenta los resultados del Grupo Operativo de Agricultura de Precisión con Drones Aplicado al Olivar, que durante dos años ha trabajado en fincas de Málaga, Córdoba, Jaén, Granada y Almería


Acercar la más moderna tecnología a la olivicultura a través del uso de drones. Ese ha sido el objetivo en el que ha trabajado, durante dos años, el Grupo Operativo de Agricultura de Precisión con Drones Aplicado al Olivar, en el que junto a la organización agraria ha participado el centro Atlas, el Ifapa, el laboratorio Olivarum y la Universidad de Jaén.

En la presentación de la Jornada, que se ha celebrado en el Centro de Innovación de la Diputación de Málaga “La Noria”, ha participado Baldomero Bellido, presidente de ASAJA Málaga; el Técnico de ASAJA Jaén, José Ramón Gómez, así como el Secretario General de la Delegación de Agricultura de la Junta de Andalucía, José María Bergillos y la Vicepresidenta de la Diputación, Natacha Rivas.

“La agricultura de precisión ya existe y eso es un hecho. Pero no existe en el olivar ni en los cítricos, cultivos leñosos de hoja permanente –hoja perenne, que no es caduca-, y por tanto la dificultad de sombreado hay que solventarla. Por ese motivo planteamos este proyecto pensando en el olivar”, ha explicado el presidente de Asaja Málaga, Baldomero Bellido, durante la presentación de los resultados del Grupo Operativo de Agricultura de Precisión con Drones Aplicado al Olivar. En este sentido, ha recordado que, en el almendro, en la viña y en los extensivos ya se hace agricultura de precisión y se georreferencia todo: “No es nada nuevo que haya que inventarse, sino adecuarlo para que en el olivar también se pueda hacer. Por lo tanto, el presente y el futuro ya está aquí, y hay que empezar a cultivar con estas nuevas tecnologías, que para eso las tenemos”.

En este sentido, ha apuntado a que hay que darle un trato preferencial a esta nueva herramienta, que supone el punto de partida para rentabilizar las explotaciones. Bellido ha recordado que el trabajo para ver la aplicación de los drones a los olivos se ha desarrollado durante dos años, y que estas jornadas que ya se realizaron en Córdoba se repetirán, en los próximos días en las provincias de Granada y Almería.

Por su parte, el responsable del Centro de Vuelos Atlas, Anastasio Sánchez, ha apuntado a que el trabajo realizado a través de los drones ha consistido en imágenes a través de sensores para poder llevar a cabo un análisis del estado del olivar: “Es lo que tradicionalmente se ha hecho a través de análisis foliares, pero que la agricultura de precisión nos puede llevar a obtener en un futuro no muy lejano este tipo de datos de una manera mucho más precisa y más rápida”. Entre otros datos, se pueden obtener los relativos a la cantidad de agua, de nutrientes, de crecimiento foliar, de masa foliar, de tamaño de copas de los árboles, etcétera. “Esto permite el poder tener una foto muy exacta ya no solo de una plantación concreta, sino del estado de cada una de las zonas de su plantación, para aplicar de manera mucho más selectiva cualquier tipo de tratamientos fitosanitarios. Eso puede revertir también en un ahorro de productos, en una sostenibilidad mayor para el olivar, con lo que el proyecto no es solo algo tecnológico, sino que puede ir a la calle y esperemos que en el menor tiempo posible”, ha remarcado.

Fases e instituciones implicadas
De los vuelos con dron se encarga la Fundación Andaluza para el Desarrollo Aeroespacial (FADA-CATEC). Su primera tarea fue seleccionar los equipos técnicos adecuados, que consistieron en un dron comercial cuya autonomía y capacidades cumplen con los requisitos establecidos. Un Matrice 600 al que se le acoplaron sensores como una cámara termográfica y otra multispectral.

Los datos recogidos tras cada una de las campañas de vuelo se recopilaron y se enviaron a la Universidad de Jaén (UJA) para el análisis y la comparación con muestras foliares y de otro tipo recogidas y analizadas por el resto de los miembros del proyecto. Según explican, para extraer información útil de estas imágenes ha sido necesaria la aplicación de ciertas técnicas del campo de la teledetección. Lo que se persigue es traducir la información digital que proporciona el sensor de la cámara a una magnitud física medible en otros procesos relacionados con la radiación solar y, de esta forma, comparar estas mediciones con las realizadas mediante otros instrumentos.

Además, al normalizarse la información recogida por el sensor, se puede realizar una comparativa directa entre diferentes imágenes, sea cual sea la hora, el día o las condiciones climatológicas con las que se tomaron. En definitiva, se necesita obtener el mapa de reflectancia del cultivo, y para ello desde la UJA trabajaron con los métodos para obtener las imágenes de radiancia calibradas a partir de las originales muestreadas en cada finca de olivos. A partir de estas, se obtuvieron las de reflectancia.

Una vez que las imágenes fueron corregidas y se obtuvo el mapa de reflectancia de cada una de ellas, se aplican diferentes algoritmos de segmentación de imagen para obtener la información de reflectancia de cada una de las plantas y para los diferentes canales (vector de reflectancias). Con estos vectores de reflectancias y los datos de laboratorio se calibrarán y validarán diferentes algoritmos de predicción de los parámetros de interés.

Estas variables, como son la humedad del suelo, la maduración del fruto, el índice graso, entre otras, se han analizado a través de las muestras que se tomaron al mismo tiempo y en las mismas fincas que se volaron con los drones. De ellas, se encarga el laboratorio Olivarum, de la Fundación Caja Rural, y el Instituto de Formación Agraria y Pesquera de la Venta del Llano (IFAPA). Desde el laboratorio Olivarum, los muestreos, tanto de hojas como de aceituna que se conservaron en bolsas de papel convenientemente etiquetadas y en nevera hasta su entrega en el laboratorio, se realizaron al mismo tiempo que los vuelos de drones.

Una vez en el laboratorio de Olivarum, las muestras se registraron y se secaron, trituraron y a cada una se le analizaron los siguientes parámetros: nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio, sodio, manganeso, cobre, zinc y boro y se calcinaron.

En cuanto al IFAPA, se tomaron muestras (2 kilogramos) de fruto del conjunto de los olivos que componen cada subparcela, y se estudiaron diferentes ítems, como el índice de madurez, que permite conocer el momento óptimo de recolección de la aceituna según la variedad, el peso medio, la relación pulpa hueso de la aceituna, la humedad o el contenido graso del fruto. Después se procedió a la extracción del aceite del fruto recolectado.

Conclusiones
A día de hoy, se ha diseñado e implementado una metodología software basada en Python para el análisis de fincas a partir de imágenes multiespectrales obtenidas tras un vuelo de drones. Además, se ha desarrollado una aplicación que permite procesar las imágenes multiespectrales y obtener el índice NVDI asociado a la vegetación de la finca, y se ha entrenado una Red Neuronal basada en inteligencia artificial para la predicción de nutrientes visualizando los resultados en mapas de color. La precisión de los modelos entrenados es próxima al 80% del rango de valores, y se puede ganar en precisión aumentando el conjunto de datos de entrenamiento de cada finca.




11/02/2020.
Jornadas de resultados del Grupo Operativo de Agricultura de Precisión con Drones aplicado al olivar

El próximo martes, 18 de febrero de 2020 a las 10.00 horas, tendrá lugar en el Centro de Innovación Social “La Noria” (Av. del Arroyo de los Ángeles, 50, 29011 Málaga, entrada por el Hospital Materno Infantil, junto Comandancia Guardia Civil), la jornada de presentación de los resultados del Grupo Operativo de Agricultura de Precisión con Drones aplicado al olivar.

Acercar la más moderna tecnología a la olivicultura a través del uso de drones. Ese es el objetivo en el que ha trabajado el Grupo Operativo de Agricultura de Precisión con Drones aplicado al Olivar durante los dos últimos años. Los primeros resultados de esta labor se presentarán en Málaga el próximo 18 de febrero, en una jornada en la que junto a representantes de Asaja Jaén y Málaga, Delegación de Agricultura de la Junta de Andalucía y Diputación malagueña, y de la mano del responsable de vuelos del centro Atlas, Anastasio Sánchez; la responsable del área de agronomía del Centro Olivarum, Juana Nieto; el investigador titular del IFAPA, Gabriel Beltrán, y Diego Martínez, profesor del departamento de Ingeniería Electrónica y Automática de la Universidad de Jaén.

Los vuelos se han realizado en olivares de las provincias de Jaén, Córdoba, Granada, Almería y Málaga, coordinados por ASAJA-Jaén.

29/10/2019.
El grupo operativo “Drones y Olivar” concluye el penultimo vuelo en olivares

El Grupo Operativo “Proyecto I+D+i Agricultura de precisión en el olivar usando Sistemas Aéreos No Tripulados”, coordinado por ASAJA-Jaén, ha realizado, entre finales del pasado mes de septiembre y principios de octubre, el penúltimo vuelo en olivares de las provincias de Jaén, Córdoba, Granada, Almería y Málaga. Se trata de la quinta de las campañas de vuelo puestas en marcha desde que comenzó el proyecto el año pasado, y ya tan solo queda pendiente una que se realizará el próximo mes de noviembre.
Cada uno de los vuelos se realiza en etapas diferentes para comprobar el estado de las fincas y de los olivos en distintos periodos de la cosecha, así como el estado madurativo del árbol. En ellos se toman muestras de hojas, suelos, humedad, temperatura y aceituna, que posteriormente se analizarán en los laboratorios asociados para contrastar con los datos obtenidos con los drones. En concreto, se ha volado en los municipios de La Puerta de Segura, en Jaén; Diezma, en Granada; San José, en Níjar (Almería); Montoro, en Córdoba, y Mollina, en Málaga. En la localización de la finca de cada provincia y en el proceso de ayuda a los diferentes técnicos participaron miembros de ASAJA de cada una de las provincias participantes en el proyecto, que cuenta con un presupuesto de 300.000 euros, incluidos dentro del PDR 2014-2020 para grupos operativos y un plazo de ejecución de dos años. En todo momento los trabajos fueron supervisados por ASAJA-Jaén.
FASES E INSTITUCIONES IMPLICADAS
De los vuelos con dron se encarga la Fundación Andaluza para el Desarrollo Aeroespacial (FADA-CATEC). Su primera tarea fue seleccionar los equipos técnicos adecuados, que consistieron en un dron comercial cuya autonomía y capacidades cumplen con los requisitos establecidos. Un Matrice 600 al que se le acoplaron sensores como una cámara termográfica y otra multispectral. En las instalaciones de FADA se integraron los equipos y se verificó su correcto funcionamiento en tierra, como paso previo a las pruebas de vuelo, y tras varios ascensos se comprobó el comportamiento de los equipos en vuelo, incluyendo la correcta toma de imágenes según la programación prevista.
Los datos recogidos tras cada una de las campañas de vuelo se recopilaron y se enviaron a la Universidad de Jaén para el análisis y la comparación con muestras foliares y de otro tipo recogidas y analizadas por el resto de los miembros del proyecto. Según explican, para extraer información útil de estas imágenes ha sido necesaria la aplicación de ciertas técnicas del campo de la teledetección. Lo que se persigue es traducir la información digital que proporciona el sensor de la cámara a una magnitud física medible en otros procesos relacionados con la radiación solar y, de esta forma, comparar estas mediciones con las realizadas mediante otros instrumentos. Además, al normalizarse la información recogida por el sensor, se puede realizar una comparativa directa entre diferentes imágenes, sea cual sea la hora, el día o las condiciones climatológicas con las que se tomaron. En definitiva, se necesita obtener el mapa de reflectancia del cultivo, y para ello desde la UJA trabajaron con los métodos para obtener las imágenes de radiancia calibradas a partir de las originales muestreadas en cada finca de olivos. A partir de estas, se obtuvieron las de reflectancia.
Una vez que las imágenes fueron corregidas y se obtuvo el mapa de reflectancia de cada una de ellas, se aplican diferentes algoritmos de segmentación de imagen para obtener la información de reflectancia de cada una de las plantas y para los diferentes canales (vector de reflectancias). Con estos vectores de reflectancias y los datos de laboratorio se calibrarán y validarán diferentes algoritmos de predicción de los parámetros de interés.
Estas variables, como son la humedad del suelo, la maduración del fruto, el índice graso, entre otras, se analizan a través de las muestras que se tomaron al mismo tiempo y en las mismas fincas que se volaron con los drones. De ellas se encarga el laboratorio Olivarum, de la Fundación Caja Rural, y el Instituto de Formación Agraria y Pesquera de la Venta del Llano (IFAPA). Desde el laboratorio Olivarum los muestreos, tanto de hojas como de aceituna que se conservaron en bolsas de papel convenientemente etiquetadas y en nevera hasta su entrega en el laboratorio, se realizaron al mismo tiempo que los vuelos de drones.
Una vez en el laboratorio de Olivarum, las muestras se registraron y, antes de proceder al análisis, se lavaron con una solución de Tritón X100 a una concentración del 0,05% con fin de eliminar los restos de tierra y los residuos de los tratamientos propios del olivar, que podrían interferir en los análisis. A continuación se secaron, trituraron y a cada una se le analizaron los siguientes parámetros: nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio, sodio, manganeso, cobre, zinc y boro y se calcinaron.
En cuanto al IFAPA Venta del Llano, se tomaron muestras (2 kilogramos) de fruto del conjunto de los olivos que componen cada subparcela, y se estudiaron diferentes ítems, como el índice de madurez, que permite conocer el momento óptimo de recolección de la aceituna según la variedad, el peso medio, la relación pulpa hueso de la aceituna, la humedad o el contenido graso del fruto. Después se procedió a la extracción del aceite del fruto recolectado

CONCLUSIONES
El IFAPA ya tiene resultados sobre esta “primera cosecha” de aceituna analizada a través del grupo operativo de ASAJA-Jaén, mientras que Olivarum también puede explicar cómo se encuentra el suelo y parte del fruto. Datos que se contrastan ahora con las imágenes obtenidas por los drones y analizadas en la Universidad de Jaén, con el principal objetivo de determinar si la tecnología dron es capaz de llegar o aproximarse a donde llegan los análisis de campo.
Mucho se ha avanzado, así, desde que se presentó el grupo en mayo del pasado 2018, con el principal objetivo de acercar la más moderna tecnología a la olivicultura a través del uso de drones. Una vez que se realice el último vuelo el próximo mes de noviembre, tan solo quedará conocer los resultados y ver cómo la tecnología dron es capaz de ayudar a nuestra olivicultura. Aparte de todo ello, ASAJA-Jaén dará cuenta de los resultados en cada una de las provincias participantes en las jornadas de divulgación previstas para el primer trimestre de 2020, que se programarán una vez que la organización agraria cuente con los datos y se hayan analizado correctamente.

08/08/2019.
ASAJA Málaga alerta del robo de mangos inmaduros antes del inicio de la campaña

La sustracción del fruto prematuro supone la pérdida de ingresos para el agricultor

Agradecemos a las Fuerzas de Seguridad el trabajo que realizan y recordamos a los agricultores la importancia de denunciar

A punto de comenzar la campaña del mango, desde ASAJA Málaga queremos alertar del serio problema que supone, tanto para los agricultores como para los consumidores el robo de los frutos. Y es que, sin haber comenzado la campaña, se están produciendo ya numerosos robos en la Axarquía. Entre ellos, un socio de Asaja nos manifiesta que le han robado 3.000 Kg de fruta.

Además del perjuicio que supone para el agricultor, que ve cómo se esfuma su medio de vida -se trata de un fruto muy codiciado por los ladrones, al tener un alto valor en el mercado-, da una nefasta imagen de nuestro producto, ya que los mangos no se encuentran maduros ni en estado óptimo y al comprarlos a destiempo pueden provocar rechazo en el consumidor de cara a futuras adquisiciones del fruto.

Precisamente, hace unos días se reunió ASAJA Málaga con la Concejala de Agricultura de Vélez Málaga exponiéndole que iba a empezar la campaña y que se tuviera especial control en los puntos de venta, mercadillos y fruterías para controlar que no se vendiera fruta inmadura, que aparte de ser robada es un fraude para el consumidor, y que se pidiera la identificación de la procedencia de la fruta. Estas son competencias de la Policía Local.

Desde ASAJA esperamos que la puesta en marcha del DAT pueda ayudar a controlar este tipo de procedimientos, o al menos a que cuando se detecte se pueda saber si la mercancía es robada.

Medidas de seguridad
Las fuerzas de Seguridad, Policía Nacional y Grupos ROCA de la Guardia Civil, trabajan constantemente por evitar los robos. La Policía Nacional nos envía estas recomendaciones que sería recomendable llevar a cabo por los agricultores:

Si se detecta cualquier movimiento de personas o vehículos anormal, o que resulte sospechoso en cualquier sentido por un posible robo INMINENTE, llamar SIEMPRE al 091, quienes al tener conocimiento de estos hechos y existir dispositivos de control en vigor, enviaran alguna patrulla a la zona indicada. Es indiferente si resulta una falsa alarma.

En caso de que se haya producido un robo, NO TOCAR aquellos efectos que pudieran ser de los autores. Serán recogidos por Policía Científica, lo antes posible.

Sería importante, asimismo, no proceder a la reparación de los desperfectos antes de la denuncia o llegada de Policía Científica.

No dude en ponerse en contacto con ASAJA si tiene cualquier tipo de información para ayudar en todo lo posible a las fuerzas de seguridad.

20/06/2019.
Grupo operativo “Drones y Olivar”, un año de trabajo

El próximo 22 de julio de 2019 comenzará otra fase de vuelos de nuestro Grupo Operativo “Proyecto I+D+i Agricultura de precisión en el olivar usando Sistemas Aéreos No Tripulados”. Será la quinta de las campañas de vuelo desde que se comenzó a trabajar el año pasado en el proyecto, que cuenta con un presupuesto de 300.000 euros, incluidos dentro del PDR 2014-2020 para grupos operativos y un plazo de ejecución de dos años.

Desde que se presentó el grupo, en mayo de 2018, mucho se ha avanzado en la investigación que espera poner al servicio del cultivo del olivar la agricultura de precisión a través de la tecnología dron. Se han realizado cuatro campañas de vuelo en olivares de Jaén, Málaga, Granada, Almería y Córdoba. Fueron en los meses de julio de 2018, octubre y noviembre de 2018. En 2019, se realizarán otras tres campañas de vuelo en las mismas fincas y parcelas con el fin de contar con mayor exactitud en los datos extraídos.


Las campañas de vuelo constan de varios procesos. Por un lado, se realizan los vuelos con dron, de los que se encarga la Fundación Andaluza para el Desarrollo Aeroespacial (FADA-CATEC). FADA recuerda que su primera tarea fue seleccionar los equipos técnicos adecuados, que consistieron en un dron comercial cuya autonomía y capacidades cumplen con los requisitos establecidos. Se trata de un Matrice 600, al que se le acoplaron una siguientes sensores, también de acuerdo con las necesidades estimadas: Cámara termográfica: Flir Duo Pro R y una Cámara multispectral: MicaSense Rededge-M . En las instalaciones de FADA se integraron los equipos y se verificó su correcto funcionamiento en tierra, como paso previo a las pruebas de vuelo. Se realizaron diferentes jornadas de vuelo en las que se comprobó el comportamiento de los equipos en vuelo, incluyendo la correcta toma de imágenes según la programación prevista. Tras cada una de las campañas de vuelo se recopilaron los datos recogidos y se enviaron a la Universidad de Jaén para análisis y comparación con muestras foliares y de otro tipo recogidas y analizadas por el resto de los miembros del proyecto Teledetección

Los encargados de analizar estas imágenes son los miembros de la Universidad de Jaén participantes en el proyecto. Cuentan que, para poder extraer información útil de estas imágenes, ha sido necesaria la aplicación de ciertas técnicas del campo de la teledetección. Lo que se persigue es traducir la información digital que proporciona el sensor de la cámara a una magnitud física medible en otros procesos relacionados con la radiación solar y, de esta forma, poder comparar estas mediciones con las realizadas utilizando otros instrumentos. Además, al normalizarse la información recogida por el sensor, se puede realizar una comparativa directa entre diferentes imágenes, sea cual sea la hora, el día o las condiciones climatológicas con las que se tomaran. En definitiva, se necesita obtener el mapa de reflectancia del cultivo. Antes de obtener el mapa de reflectancia, se tuvo que trabajar con los métodos para obtener las imágenes de radiancia. Se obtuvieron así imágenes de radiancia calibradas a partir de las originales muestreadas en cada finca de olivos.
Figura 1 – Imágenes aéreas tomadas con cámara multiespectral en la longitud de onda azul de Alamedacon fecha 26/07/2018. (a) IMG_0077_3 (b) radiancia de IMG_0077_3 (c) IMG_0078_3 (d) radiancia de IMG_0078_3(e) IMG_0111_3 (f) radiancia de IMG_0111_3(g) IMG_0112_3 (h) radiancia de IMG_0112_3



La Figura 1 muestra algunos ejemplos aplicados en las muestras tomadas en Alameda el día 26 de julio de 2018. En la columna de la izquierda están las imágenes originales, simplemente con el mapa de color cambiado para que se puedan comparar mejor entre ellas, y en la columna de la derecha vemos las mismas imágenes transformadas a radiancia. Se puede apreciar como, por ejemplo, las imágenes (a) y (c) están tomadas consecutivamente, con segundos de diferencia, pero, aun así, las mismas zonas de la imagen tienen distintos niveles de intensidad en cada una de ellas. Este efecto es uno de los que se corrige utilizando las imágenes transformadas a radiancia. Pasa lo mismo para las imágenes (e) y (g).A partir de las imágenes de radiancia y utilizando datos de otros sensores, se obtuvieron las imágenes de reflectancia.Una vez que las imágenes fueron corregidas y se obtuvo el mapa de reflectancia de cada una de ellas, se aplican diferentes algoritmos de segmentación de imagen para obtener la información de reflectancia de cada una de las plantas y para los diferentes canales (vector de reflectancias). Con estos vectores de reflectancias y los datos de laboratorio se calibrarán y validarán diferentes algoritmos de predicción de los parámetros de interés. Muestras de campoDichos parámetros, como son la humedad del suelo, la maduración del fruto, el índice graso, entre otros muchos, se analizan a través de las muestras que se tomaron al mismo tiempo y en las mismas fincas que se volaron con los drones. De analizar estas muestras se encargan tanto el laboratorio Olivarum, de la Fundación Caja Rural, como el Instituto de Formación Agraria y Pesquera de la Venta del Llano (IFAPA). Desde el laboratorio Olivarum, de la Fundación Caja Rural, nos explican los muestreos se realizaron en la semana del 23 al 27 de julio, del 1 al 5 de octubre y del 5 al 16 de noviembre, al mismo tiempo que los vuelos de drones. En la primera campaña se tomaron muestras de hojas y en las dos siguientes de hojas y de aceituna.En cuanto a la hoja se tomaron muestras de los 6 árboles que constituyen cada subparcela y se realizó siguiendo el siguiente protocolo: se tomaron hojas alrededor del olivo, a la altura de los ojos del operador, de brotes sin fruto y tomados al azar, desechando los brotes vigorosos de crecimiento vertical según recomendaciones de Fernández-Escobar (2004). Dentro de cada brote se consideró el tramo correspondiente al crecimiento del año, tomando exclusivamente las hojas de la parte central de este tramo y solamente hojas bien desarrolladas y expandidas, que no presentaban ninguna anormalidad (ataque de plagas o enfermedades, necrosis, etc). Se tomaron las hojas completas, incluyendo el peciolo y sin la yema axilar. Por cada árbol se tomaron 12 pares de hojas y por tanto por cada subparcela se obtuvieron 144 hojas. Se conservaron en bolsas de papel convenientemente etiquetadas y en nevera hasta su entrega en el laboratorio.
Una vez en el laboratorio de Olivarum, las muestras se registraron y, antes de proceder al análisis, se lavaron con una solución de Tritón X100 a una concentración del 0,05% con fin de eliminar los restos de tierra y los residuos de los tratamientos propios del olivar, que podrían interferir en los análisis. A continuación se secaron y trituraron. A cada muestra se le ha analizado los siguientes parámetros: nitrógeno, fósforo, potasio, calcio, magnesio, sodio, manganeso, cobre, zinc y boro y se calcinaron. El análisis del nitrógeno se realizó mediante un analizador elemental C/N marca Leco. Para el resto se incineraron las muestras en horno Mufla y se hizo el ataque de las cenizas con ácido clorhídrico al 2%; partiendo de este extracto, el fósforo se analizó mediante espectrofotometría por el método de nitro-molibdeno-vanadato, y el resto de nutrientes mediante un equipo ICP-OES, marca Perkin Elmer.
En la actualidad se está realizando la recogida de muestras de suelos de cada una de las parcelas de ensayo. Dado que en cada finca se han establecido 4 subparcelas y se está tomando de cada una de estas una muestra de suelo a un nivel 0-30 cm y otra a 30-60 cm, se generaran por finca un total de 8 muestras de suelos. En total 40 muestras.
En lo suelos se analizan ahora, entre otros parámetros, el ph, la conductividad eléctrica, la textura, las gravas, el carbono orgánico, o el contenido de manganeso, cobre zinc, hierro, nitratos, fosfatos, sulfatos, cloruros…
El aceite extraído y sus características
En cuanto al IFAPA Venta del Llano , se tomaron muestras ( 2 kg) de fruto del conjunto de los olivos que componen cada subparcela . En total, cuatro muestras por parcela. En el fruto, se estudiaron diferentes ítems, como: el índice de madurez, que permite conocer el momento óptimo de recolección de la aceituna según la variedad; el peso medio. Para obtener este último, se pesa en una balanza una muestra homogeneizada de 100 aceitunas y se referencia el peso a estos. Otro de los aspectos que analizó y seguirá analizando el IFAPA es la relación pulpa hueso de la aceituna. Para ello, se pesaron 100 aceitunas que fueron deshuesadas. Los huesos se desecaron a 40 ºC en estufa durante toda una noche. Con el fin de analizar la humedad, de la aceituna, se pesaron 30 gramos de pasta de aceituna molida desecada hasta peso constante en estufa de aire forzado a 105 ºC. Los resultados se expresaron como porcentaje relativo. En cuanto al contenido graso del fruto, se midió mediante un equipo de análisis de Espectroscopia de Resonancia Magnética Nuclear (RMN) minispec10 (Bruker, España).Los resultados se expresaron como porcentaje en base seca y húmeda.
Después de esto, se produjo a la extracción del aceite del fruto recolectado. Para cada variedad 24 muestras (12 tratamientos x 2 repeticiones) fueron procesadas mediante un sistema de extracción Abencor (Abengoa, Sevilla). Las muestras de aceituna se molieron en un molino de martillos con una velocidad de giro de 3850 rpm. La pasta molida fue batida en una termobatidora a dos temperaturas (20 y 30 ºC) durante dos tiempos de batido diferentes (20 y 40 min). El aceite se separo mediante centrifugación de 1 minuto a 3500 rpm. El mosto oleoso se dejo decantar y el aceite fue filtrado. Las muestras de aceite se almacenaron a -24 ºC hasta su análisis. En el aceite extraído se determinaron el grado de acidez, índice de peróxidos, k232 y K270 según ellos métodos descritos en el Reglamento de la Unión Europea 2568/91 (UE, 1991). Los resultados se expresaron como porcentaje, meq O2/kg, respectivamente.Por su parte, La determinación del contenido en polifenoles totales se realizó siguiendo el método descrito por Vázquez et al. (1973), modificado. Para su realización se pesan 1 ± 0,01 g de aceite que se disuelve en n-hexano. Se llevó a cabo la extracción líquido-líquido con metanol: agua (60: 40) utilizando reactivo de Folin-Ciocalteau para la medida colorimétrica a 725 nm.
Para la medida de la absorbancia espectrofotométrica se empleó un espectrofotómetro de UV visible Varian Cary 50 Bio. Los resultados se expresan en mg ácido caféico /kg de aceite.
Otro de los ítems analizados fue la Determinación de la composición en tocoferoles HPLC. Se empleó para esta determinación el método número 2432 de la IUPAC (IUPAC, 1992).Se pesan 1,50 ± 0,01 g de aceite que se lleva a un volumen final de 10 mL con la misma fase móvil utilizada en el análisis cromatográfico: Isopropanol 0,5 % en n-hexano.Se ha utilizado un cromatografía de líquidos (HPLC) Agilenttechnologies 1200 series (Agilent, España) compuesto por una bomba cuaternaria, un detector UV de longitud de onda programable y un inyector automático.
La columna utilizada fue una Lichrosphere Si60 (Merck) de 250 mm de longitud, 4,6 mm de diámetro interno y un tamaño de partícula de 5 μm. La detección se ha llevado a cabo a una longitud de onda de 296 nm y a una temperatura de 25ºC. Se ha inyectado un volumen de muestra de 20 μLy la duración del análisis fue de 20 minutos. La identificación de los tocoferoles se ha realizado comparando los tiempos de retención con los patrones puros (Sigma, España). La cuantificación se ha llevado a cabo mediante rectas de calibrado. Los resultados se expresan en mg/kg.
El IFAPA ya tiene resultados sobre esta “primera cosecha” de aceituna analizada en nuestro grupo operativo, mientras que Olivarum también puede hablar de cómo se encuentra el suelo y parte del fruto. Todos estos datos se contrastan ahora con las imágenes obtenidas por los drones y analizadas en la Universidad de Jaén con el fin de determinar si la tecnología dron es capaz de llegar o aproximarse a donde llegan los análisis de campo Tras los próximos vuelos de julio, octubre y noviembre de 2019, llegará el momento de, ya con dos campañas diferentes, ver cómo la tecnología dron es capaz de ayudar a nuestra olivicultura. De todo ello daremos cuenta en las jornadas de divulgación que se programarán una vez contemos con los datos y se hayan analizado correctamente.

08/04/2019.
ASAJA felicita a la Policía Nacional por la detención de siete hombres por el el robo de casi 30.000 kilos de aguacates en Vélez-Málaga

ASAJA Málaga felicita a la Policía Nacional tras la detención de siete hombres por el robo de aguacates.

Los hombres, de nacionalidad española y edades comprendidas entre los 19 y 30 años, han sido detenidos por la Policía Nacional por el presunto robo de más de 27.800 kilos de aguacates en una veintena de cortijos y explotaciones agrícolas, principalmente, en la zona de El Trapiche, en Vélez-Málaga, y los alrededores, causando pérdidas a los afectados superiores a los 60.000 euros.

El operativo se inició a raíz de varias denuncias presentadas por el robo de aguacates y mangos. Los hurtos se cometían por la noche. A partir de ese momento los agentes intensificaron la vigilancia en zonas de campo a fin de esclarecer las circunstancias y detener a los autores.

Tras varias indagaciones, lograron identificar a algunos de los componentes del grupo formado por al menos media docena de individuos. Según un comunciado remitido por la Policía Nacional, los presuntos ladrones accedían a las fincas cortando la valla perimetral y situaban un coche de tal forma que, en caso de ser sorprendido, pudieran huir con facilidad. Se llevaban principalmente aguacates y, en menor cuantía, mangos.

A estos productos, supuestamente les daban después salida en corridas de frutas o directamente en fruterías. En algún cortijo, la Policía apunta a que también robaron maquinaria y herramientas.

Cada uno de los miembros del grupo tenían una función dentro del mismo, señala la Policía en la nota de prensa. El líder era el encargado de avisar momentos antes del lugar donde iban a actuar, a los conductores y peones. Los agentes también han detectado a varias personas que, a cambio de una compensación económica de 50 a 200 euros, dejaban sus documentos de identidad para facilitar la comercialización de los frutos. Los propietarios de las fincas denunciaron también daños en el campo y en los árboles frutales y pérdidas por valor de 60.000 euros.

Fuente: diario SUR

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